Los materiales digitales se
denominan Recursos Educativos Digitales cuando su diseño tiene una
intencionalidad educativa, cuando apuntan al logro de un objetivo de
aprendizaje y cuando su diseño responde a unas características didácticas
apropiadas para el aprendizaje. Están hechos para: informar sobre un tema, ayudar
en la adquisición de un conocimiento, reforzar un aprendizaje, remediar una
situación desfavorable, favorecer el desarrollo de una determinada competencia
y evaluar conocimientos (García, 2010).
Los recursos educativos digitales
son materiales compuestos por medios digitales y producidos con el fin de
facilitar el desarrollo de las actividades de aprendizaje. Un material
didáctico es adecuado para el aprendizaje si ayuda al aprendizaje de contenidos
conceptuales, ayuda a adquirir habilidades procedimentales y ayuda a mejorar la
persona en actitudes o valores.
A diferencia de los medios que
tienen un soporte tangible como los libros, los documentos impresos, el cine y
la TV, los medios digitales constituyen nuevas formas de representación
multimedial (enriquecida con imagen, sonido y video digital), para cuya lectura
se requiere de un computador, un dispositivo móvil y conexión a Internet.